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Trabajo de Caracterización de unidades de información



¿Cuál es el papel de las bibliotecas en la sociedad contemporánea?
¿Cuáles son las relaciones que se dan entre la biblioteca y la sociedad?
(Los siguientes párrafos responden puntualmente ambas preguntas)

La biblioteca hoy día cumple el papel  del proceso de recuperación, organización y difusión de la información para ayudar a los hombres y mujeres de una sociedad a comprender un mundo que cambia de manera acelerada y que en esos cambios van involucrados sentimientos tales como la angustia ante lo nuevo y lo desconocido, la zozobra ante la necesidad de adquirir los recursos necesarios para seguir creciendo en ese medio diferente cada día sin perder la autonomía personal y, sobre todo, para resolver la disyuntiva de cómo participar en la nueva sociedad no ya como adaptado a la misma sino como participante activo en su construcción, capaz, inclusive, de fomentar las modificaciones necesarias a conceptos y hechos ya aceptados.[1]

La biblioteca “Tiene un papel muy importante que cumplir dentro del mundo de la sociedad en general, en el desarrollo de la cultura e incluso, en la ocupación del ocio de los ciudadanos”[2]. Es un pilar fundamental de la estructura social contemporánea, denominada por unos, sociedad de la información, y por otros  del conocimiento; es un símbolo genuino de la democracia que contribuye a la legitimidad de la identidad de una nación y, por supuesto a la construcción y perpetuidad de la misma en el tiempo..

La sociedad se relaciona con la biblioteca de una manera utilitarista ya que en el mundo de hoy el conocimiento no es un capricho sino una imposición del desarrollo al que cada ciudadano debe adaptarse si quiere obtener calidad de vida. De alguna manera ello da su razón a su existencia, es decir, la biblioteca vive porque es útil, porque sirve a la sociedad. No obstante hay una relación de hermandad y afecto. [3]

A pesar  de estas afirmaciones no podemos hablar de la “biblioteca” de manera general y como ente único, debemos hablar de tipos de biblioteca con diferentes filosofías, objetivos y relaciones con la sociedad. A continuación se describe  el papel de cada tipología en la sociedad actual:

La biblioteca Nacional tiene el papel de realizar el control bibliográfico nacional y la bibliografía nacional, por medio del instrumento jurídico de  depósito legal. Por otra parte la biblioteca universitaria tiene el papel de apoyar las labores académicas de la comunidad vinculada a ella. La Biblioteca pública cumple un papel incluyente y difusor de la información principalmente a la clase media y baja ofreciendo una opción de inversión efectivo del tiempo. El rol de la biblioteca especializada cumple la función de promover la buena ejecución de las labores en una organización específica que puede ser privada o pública. Por último, la biblioteca escolar actualmente debe apoyar los currículos de las escuelas pero es en muchos casos un lugar de castigo para los alumnos.[4]

¿Según los documentos, cuál es el papel y el perfil del bibliotecólogo?

El bibliotecólogo desempeña un papel importante, pues “es el motor que permite que los servicios de información y  las actividades cumplan un rol positivo en relación con los receptores del resultado de su que hacer: los usuarios en cualquier instancia de la que se trate… Además…El bibliotecólogo puede realizar diversas actividades, ya sea atendiendo a las demandas de aquellos que requieren su apoyo para responder a exigencias de su proceso formativo en cualquier nivel o, en otras circunstancia, resolviendo cuestiones curriculares u otras relacionadas con aquellos procesos que promueven el desarrollo de la sociedad… Por otra parte…El bibliotecólogo tiene un compromiso social que lo convierte en un profesional identificado con las necesidades de los individuos y de los grupos”

El perfil de un bibliotecólogo, es claro, por ello “debe tener una formación que le permita integrarse como elemento activo en el mundo y proyectar su visión más allá del ámbito habitual de trabajo para hacer de su actividad una contribución efectiva para la solución de los problemas que hoy debemos afrontar en todos los niveles…también debe tener un compromiso social que lo convierta en un profesional identificado con las necesidades de los individuos… por ultimo le corresponde conocer lo más claro posible el medio socioeconómico en el cual va a desempeñar su labor, de los problemas que afectan a la comunidad mundial y a la del propio país o región en particular y de las responsabilidades que en este contexto le compete como agente social y educativo”

¿En sus palabras, cuál considera es el papel político y educativo de la biblioteca?

La biblioteca no es un armario de libros custodiados como fue pretéritamente. Hoy la biblioteca ha salido de ese “armario” y ha dado alas a los libros para que se posen en quién los necesite. Tiene el papel de generar oportunidades para que los ciudadanos disciernan y elijan de mejor manera lo que los llevará a su realización.

Las bibliotecas  brindan solidez a la  búsqueda de libertad de los ciudadanos porque una libertad sin educación es falsa (Basado en Jhon Dewey) es por ello facilitadora al conocimiento ya que permite el acceso a fuentes de información que tienen un alto costo o gran valor histórico. Es importante aclarar que la biblioteca apoya actividades educativas de la academia o autoformación pero en sí no es responsabilidad principal educar como lo hace un maestro o una escuela, más bien es facilitar la relación entre información-ciudadano.  

Comunicadora no de materiales en diversos formatos inertes sino de experiencias humanas, la biblioteca es una mensajera, un bordón de la incertidumbre que causa la duda, es una medicina para el alma que ansia descubrirse y descubrir el mundo por diferentes caminos. Es una impulsadora de la imaginación, de la disciplina y los hábitos mentales saludables.









Bibliografía
ORERA ORERA, Luisa. Reflexiones sobre el concepto de biblioteca. En El Bibliotecario. México. Vol. 7, no. 70 (Sep. 2007); p. 1-16 (Suplemento Lecturas del Bibliotecario).
CASA TIRAO, Beatriz. La biblioteca en la sociedad actual. En: FIGUEROA ALCÁNTARA, Hugo Alberto y RAMÍREZ VELÁZQUEZ, César Augusto. Servicios bibliotecarios. México: Facultad de Filosofía y Letras. Universidad Nacional Autónoma de México, 2006; p. 37-49.





[1] CASA TIRAO, Beatriz. La biblioteca en la sociedad actual. En: FIGUEROA ALCÁNTARA, Hugo Alberto y RAMÍREZ VELÁZQUEZ, César Augusto. Servicios bibliotecarios. México: Facultad de Filosofía y Letras. Universidad Nacional Autónoma de México, 2006; p. 37-49.
[2] ORERA ORERA, Luisa. Reflexiones sobre el concepto de biblioteca. En El Bibliotecario. México. Vol. 7, no. 70 (Sep. 2007); p. 1-16 (Suplemento Lecturas del Bibliotecario).
[3] Autores de este trabajo.
[4] ORERA ORERA, Luisa. Reflexiones sobre el concepto de biblioteca. En El Bibliotecario. México. Vol. 7, no. 70 (Sep. 2007); p. 1-16 (Suplemento Lecturas del Bibliotecario).

Canon literario y las colecciones en las bibliotecas


En búsqueda sobre el tema se encontró estás definiciones:
“El canon es la vara de medir en el arte y en la cultura, el modelo a seguir y en definitiva, todo aquello que la tradición sanciona como ejemplar y de calidad contrastada. En literatura, el canon es una lista breve pero muy selecta de lo que se suelen llamar las obras clásicas, esas que se siguen leyendo con interés desde hace siglos, aunque en apariencia las veamos muy antiguas o incluso anticuadas.
Esa lista seleccionada suele mantenerse sin grandes variaciones generación tras generación de forma bastante sorprendente. Pero la razón es simple: ese conjunto escogido goza de sólido prestigio social y se considera un elemento fundamental de la educación de la juventud.”[1]
Wikipedia tiene esta definición “Canon occidental es el corpus de obras de arte y literarias que han formado la denominada alta cultura en la civilización occidental. Ya sea por su calidad, su originalidad, o por ciertos rasgos formales y temáticos, dichas obras han trascendido en la historia, arte y cultura occidentales, sin perder vigencia ni quedar obsoletos. Usualmente se identifica con las obras clásicas, consideradas como seminales Restringido a la literatura se denomina canon literario” [2]
Ya en el área de la bibliotecología encontramos: “En la medida en que la creación cultural más exigente se apoya en toda la cultura universal, hay que ofrecer los elementos básicos de la cultura universal en la biblioteca. Existe un canon razonable, que debe ampliarse siguiendo los intereses manifestados por los lectores y la idea de ofrecer opciones y experiencias nuevas (literatura africana, literaturas latinoamericanas, etc.).- La selección de las colecciones de las bibliotecas debe tener siempre un gran sector dedicado a:Las obras clásicas de la cultura universal, en ediciones no abreviadas y de buena calidad. En las bibliotecas no universitarias no es necesario tenerlas en ediciones eruditas: es mejor una edición agradable que una llena de notas. Hay un canon convencional que hay que seguir e incluye  los clásicos griegos, las grandes novelas de Cervantes a Camus, la poesía universal. Pero hay que experimentar, añadir las novelas orientales clásicas, la literatura de países exóticos, las obras experimentales o de vanguardia de cualquier parte del mundo.
a.    La gran literatura contemporánea. Hay que seleccionar buenas muestras de literatura de alta calidad del mundo actual y tratar de atender los gustos de los lectores más exigentes. La biblioteca tiene que tener a Saramago y García Márquez, Cortazar y Vargas Llosa, Coetzee y Calvino y 20 o 30 autores más de esta calidad.
b.    Al lado de la literatura, hay que tener los principales ensayos y obras eruditas: (Montaigne, Cicerón, Steiner, Voltaire…) y algunas grandes obras científicas, históricas y filosóficas.”[3]
 “La promoción de lectura  ayuda a que la biblioteca mejore sus procesos de selección, adquisición y, en general, de desarrollo de colecciones en cuanto que se transforme en un puente de comunicación permanente entre la biblioteca y los lectores; tal vez la promoción de la lectura se esté convirtiendo en una estrategia para superar las viejas salidas que la bibliotecología tradicional daba a la conformación de colecciones, es decir, dotar bibliotecas a partir de listados básicos de libros y de lo que el canon literario imperante recomendaba.” [4]
 “La Biblioteca … además de las obras literarias, otras significativas de nuestra cultura (de las ciencias físicas y naturales, de las ciencias humanas, de las ciencias sociales, de la religión). Pensamos que el honor de esa edición cuidada en nuestra librería deberá alcanzar a todo tipo de libros.”[5]
Aunque muchas de las citas no hacen referencia directa entre la relación de Canon literario y desarrollos  de colecciones  si nos dan vestigios sobre tal. Se considera que el canon literario debe ser parte de la colección de la biblioteca, pero no por ello se deben excluir materiales bibliográficos novedosos e irreverentes en sus propuestas estéticas. Ya que la biblioteca es una institución que debe ofrecer opciones ante la singularidad de las ciudadanías. Esto no quiere decir que el desarrollo de colecciones no sea sugerente ante los acuerdos de lo aceptado en la academia, en este sentido la biblioteca entra en un tiro de afloje  entre lo que se debería leer por ser de alto valor histórico y estético, y entre lo que quieren leer los usuarios, que no siempre será de las mismas calidades. Al llegar a este punto nos adentramos a un tema denominado en la bibliotecología contemporánea estudio de usuarios que pretende determinar que necesidades informacionales tienen los usuarios.
El canon permite un adentramiento a lo que por cultura historia se ha vuelto fundamental, y permite entrar a ese universo literario y utópico. Este canon literario se vuelve necesario para la sociedad usuaria con el libre albedrío de seleccionar el material más conveniente para su necesidad.
Bibliografía

http://www.elcanonliterario.com/index.php?option=com_content&view=section&id=31&Itemid=109

Derechos Reservados de Autor. Jorge Orlando Melo. Bogotá, Colombia.
Ultima actualización febrero 2013
http://www.jorgeorlandomelo.com/bibliotecas_diversidad.htm

ALVAREZ ZAPATA, Didier; GIRALDO GIRALDO, Yicel Nayrobis; RODRIGUEZ SANTAMARIA, Gloria María  e  GOMEZ VARGAS, Maricela. Acercamiento al estado actual de la promoción de la lectura en la biblioteca pública en Colombia*. Rev. Interam. Bibliot [online]. 2008, vol.31, n.2 [citado  2011-08-17], pp. 13-43 . Disponível em: <http://www.scielo1.unal.edu.co/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0120-09762008000200001&lng=pt&nrm=iso>. ISSN 0120-0976.






[1] http://www.elcanonliterario.com/index.php?option=com_content&view=section&id=31&Itemid=109

[2] www.wikipedia.com
[3]  
Derechos Reservados de Autor. Jorge Orlando Melo. Bogotá, Colombia.
Ultima actualización febrero 2013
http://www.jorgeorlandomelo.com/bibliotecas_diversidad.htm

[4] ALVAREZ ZAPATA, Didier; GIRALDO GIRALDO, Yicel Nayrobis; RODRIGUEZ SANTAMARIA, Gloria María  e  GOMEZ VARGAS, Maricela. Acercamiento al estado actual de la promoción de la lectura en la biblioteca pública en Colombia*. Rev. Interam. Bibliot [online]. 2008, vol.31, n.2 [citado  2011-08-17], pp. 13-43 . Disponível em: <http://www.scielo1.unal.edu.co/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0120-09762008000200001&lng=pt&nrm=iso>. ISSN 0120-0976.

Aproximación Introductoria al Concepto de Unidad de Información


Proponerse definir Unidad de Información es una tarea ardua y compleja por el nivel de abstracción que representa, sin embargo es una labor interesante que debe concernir a los profesionales de la información en pro de seguir edificando la disciplina. El concepto nace entre los años sesenta y los  ochenta del siglo XX en el paradigma tecnológico de la bibliotecología, con el nacimiento de la llamada ciencia de la información y la formación de una perspectiva sistémica en la bibliotecología, aquí predomina un enfoque mecanicista. Opaco e inestable no se ha construido totalmente unidad de información, parece ser un grito desesperado por inventar conceptos para hacer de la bibliotecología “más científica” y como una necesidad de invención de nombres pomposos y sofisticados para darle más capital simbólico al área de estudio, como si nuevas maneras de designación pudieran agrandar lo que la práctica profesional se propone desarrollar en la sociedad. No obstante edificar un concepto es necesario para diseño de servicios, para la planeación estratégica de la biblioteca y la configuración epistemológica de la bibliotecología. Entonces el concepto sirve de mapa o referencia para no perder el rumbo en la labor.
Desde su esencia la unidad de información  se puede definir como una  totalidad o sistema de partes dónde cada parte es a la vez  totalidad o sistema, estas no tienen sentido sin las relaciones con las demás partes. Esas partes se tejen es un entramado denominados holones,  los cuales se unen para fines específicos. La Unidad de Información es una representación simbólica que se institucionaliza como transportadora del conocimiento, convirtiéndose ineludiblemente en una  construcción de la civilización con una esencia comunicacional y preservadora de la cultura. 
La U.I. está conformada por los fondos documentales, los profesionales de la información, los muebles e inmuebles, los servicios, los usuarios, los proveedores y el contexto social. Esos holones se relacionan para buscar satisfacer las incertidumbres informacionales de los usuarios. El orden de elementos (sintaxis) ha tratado de ser explicado en el ciclo social en la transferencia de la información allí específicamente la unidad de información se encarga de la selección, adquisición, organización y recuperación de la información.
Teleológicamente se puede afirmar  que la unidad de información pretende ser un punto de encuentro del conocimiento registrado y de usuarios que les urge conocer y comprender;  su fin último es brindar opciones para la formación de ciudadanos autónomos en las elecciones de su diario vivir, quienes gesten la libertad y democracia, la inversión del tiempo de ocio y construcción de   estructuras meta cognitivas; todo ello para una mejor convivencia con los otros y la naturaleza, es decir para una existencia humana más digna y consciente.

Biblioteca Popular







































COMPRENSIONES DE LAS “BASES FILOSÓFICAS DE LA ORGANIZACIÓN DE LA INFORMACIÓN”[1][i].




La comprensión del concepto de orden es un pilar en la formación de un bibliotecólogo. Se informa sobre el artículo “Bases filosóficas de la organización de la información” de Miguel Ángel Rendón y Lizbeth Berenice Herrera Delgado explicando la estructura de su forma; y las comprensiones, argumentos e incertidumbres que generó el contenido del texto.

El artículo “Bases filosóficas de la organización de la información” tiene como objetivo mostrar que el orden es parte esencial del que hacer bibliotecológico. Los autores en 15 cuartillas y seis apartados hacen un recorrido por la concepción del orden en la antigüedad, Medioevo, modernidad y posmodernidad; para luego centrarse en el sentido del orden en la bibliotecología contemporánea y por último llegar a las conclusiones.
Según el texto la genealogía histórica del concepto de orden subyace en el  pensamiento  griego y como muchas construcciones, occidente heredó tal categoría filosófica. Ese orden era el cosmos, el cual le era intrínseco la armonía, el equilibro, el bienestar y no tenía lugar para  la nada o caos. Luego en la edad media el poder de ordenar era aceptado como facultad de Dios, un ordenador con todas las cualidades de perfección que de igual manera era inherente su creación. Ya en la modernidad la razón fue considerada la facultad que permitía el orden. Luego al verse incumplidas las promesas de emancipación, fraternidad y paz; surgió la posmodernidad donde se comenzaba a sonar el discurso de a mayor información, mayor bienestar y a la vez germinó cierta rebeldía ante los ordenes impuestos por la modernidad.





[1]  Rendón Rojas, Miguel Ángel;Herrera Delgado, Lizbeth Berenice.

Sobre el Coronavirus Covid19



[i]  Rendón Rojas, Miguel angel; Herrera Delgado, Lizbeth Berenice. bases filosóficas de la organización de la información. Perspectivas en Ciencia de información, Vol 15, N1 P. 3-17  Jan-Abr 2010

Sobre la bibliotecología

Informe De Lectura
Morales López presenta un panorama general de las propuestas epistemológicas  de la bibliotecología, sus diferentes corrientes y enfoques para clasificarla en los saberes. Se considera necesario reflexionar, a grandes rasgos, sobre esas propuestas porque su libro parte de la aseveración “la metodología es parte de la epistemología”.
Afirma que la bibliotecología ha tenido relevantes cambios, gracias a la tecnología, creando  un conflicto en el que existe dos paradigmas: el servicio bibliotecario y la información ¿Cuál de estas cuestiones debe ser el objeto de estudio de la disciplina? Ésta cuestión ha llevado a la invención de nuevos términos que denominan la disciplina como: ciencia de la información, ciencia de la documentación, biblioteconomía, etc. Pero lo importante de la discusión no es el nombre  de la disciplina sino su contenido o naturaleza, porque a pesar de los cambios tecnológicos, dice el autor, los bibliotecólogos siguen trabajando las mismas cuestiones. Sin embargo es importante discutir sobre el nombre de la disciplina para desarrollar y contribuir a su epistemología.
Este capítulo[1] se divide en tres apartados: técnica, tecnología y ciencia, donde ésta última se divide en subtemas: humanidades, social, natural, espíritu, e interdisciplinidad. Intentando llevar un orden cronológico y destacando propuestas de autores destacados en la disciplina. Es conveniente ese orden porque brinda una buna presentación al lector  y tiene una coherencia sobre los momentos más representativos del área.
La bibliotecología inicio con la necesidad de personal en las bibliotecas donde profesionales de otros campos del conocimiento llegaron a dirigir las unidades de información.. Morales es crítico frente a la formación del bibliotecólogo, la cual según él  debe tener un aprendizaje reflexivo y analítico. También lamenta que muchos bibliotecólogos no se preocupen por la investigación ni la construcción científica de la disciplina y se dediquen solo a actividades técnicas.
En concepción de la disciplina como tecnología   hace referencia al uso de las tics  al servicio de la información y aunque es muy innovador, el autor la considera con preocupación ya que no tiene en cuenta la parte humanística, no obstante Morales es escéptico en definir a  la bibliotecología en simple tecnología.
El autor describe contradicciones que impiden el crecimiento de la disciplina, quitándole seriedad y estatus científico y pone el ejemplo a José López Yepez cuando no deja claro si la bibliotecología es una ciencia de la ciencia o una disciplina autónoma.
Otro aspecto que comenta el autores es la exageración de la perspectiva humana que idealizo la bibliotecología y no permitió la innovación en la investigación pero tiene una parte positiva porque engrandece la disciplina ya que  resalta el aspecto humano, pero se considera que hay un error  en ver la parte humana como el único elemento de estudio.
Valentino Morales describe la importancia de los autores americanos en clasificación de ciencia social y destaca que contribuyeron  mucho a la conformación de la epistemología de la bibliotecología, autores como shera dan un enfoque que pretende que las ciencias sociales sean como las ciencias naturales, siendo éste un enfoque positivista.
 El investigador también destaca la propuesta de Miguel Ángel Rendón en la que clasifica a la bibliotecología en las ciencias del espíritu por sus fuertes bases filosóficas pero cuestiona su fuerza en el campo bibliotecológico. Existen mucho autores como Emilia Currás, José López Yepez, Borko, Paul otlet que proponen la bibliotecología como una ciencia interdisciplinaria porque adquiere conocimientos de otros campos del saber. Por todas estas propuestas el autor afirma que es un reto necesario seguir investigando sobre la epistemología y esta debe seguir construyéndose sobre lo  planteado para engrandecer la disciplina.
Este primer capítulo es importante para la asignatura fundamentos de información por su sencillez y claridad porque al exponer grosso modo diferentes conceptos epistemológicos comienza a dar los indicios de que es y que estudia la bibliotecología y las propuestas de clasificación en las áreas del saber. El encuentro con conceptos y propuestas justificadas en argumentos que brindan una luz sobre su historia, tradición y autores destacados.Atrevidamente se puede afirmar que toda la información del texto es nueva.
Por otra parte Miguel Ángel Rendón Se Propone convencer de la cientificidad de las ciencia sociales y las características del conocimiento dando los conceptos generales filosóficos sobre la ciencia, además defiende la importancia de la interdisciplinidad de la bibliotecología.Propone un objeto de estudio de la bibliotecología y realiza una reflexión sobre la epistemología recalcando la importancia de la metodología para la fundamentación de la disciplina.
Los motivos principales de la investigación epistemológica en bibliotecología son: encontrar identidad y construir un cuerpo teórico. Para realizar esa reflexión Rendón define la ciencia con cinco características: a) conocimiento de una parte de la realidad, b) tiene un objeto de estudio determinado, c) sus conocimientos son verdaderos, d) sus conocimientos son justificados y e) posee un cuerpo teórico.  También define la metodología como dependiente de la epistemología y defiende la posición equilibrada entre el positivismo y el anarquismo metodológico es decir que considera necesaria una metodología para justificar el conocimiento pero ese método no puede ser universal ni absolutista, esta visión la define como una “neurosis epistemología”.
Miguel Ángel Rendón defiende la cientificidad de las ciencias sociales y humanas  donde no hay un objeto de estudio sino un sujeto de estudio, el ser humano. Un ser que es cambiante que tiene sentimientos, intenciones, valores y voluntad. Es ese aspecto el valor  y la magia de estas ciencias pero aclara que  no se debe caer en una mera descripción ya que no se puede  medir exactamente, ni encontrar leyes (este es un enfoque positivista). Aun así las ciencias sociales deben tener una metodología que las justifique. El autor está de acuerdo con kuhn en el sentido que es una actividad social y crítica.
Por otro lado la interdisciplinadad de la ciencia nace porque estudia fenómenos complejos de un objeto de estudio y es una ayuda para la construcción del conocimiento, y  afirma que no es una moda, ni un invento sin fundamento, tampoco es una falta de identidad pero si debe existir una claridad epistemológica para no caer en confusiones.
Por último se presenta la propuesta de Miguel Ángel Rendón sobre el objeto de estudio de la bibliotecología. “El objeto de estudio de la bibliotecología es el sistema informativo documental, formado por la interacción entre información, documento, usuario e institución informativa documental”[2].Información: Pensamientos, ideas, conceptos, sentidos, significados, etc.. Documento: Es la objetivación de la información en un medio físico. Usuario: Ser humano con necesidad de información. Institución: creación de la sociedad para satisfacer necesidades de información. Profesional de la información: es un agente activo y el encargado de abrir las puertas al mundo de la información.
Aunque admite el autor que todavía esta propuesta puede ser objeto de reflexión.
Controvertir a Miguel ángel Rendón es una tarea difícil y atrevida por un estudiante de primer  semestre de pregrado. Pero como actividad académica es necesario reflexionar y ser crítico con los textos estudiados. El artículo es coherente y está  bien estructurado aunque es  resumido y general pero contundente en la posición del autor porque tiene una fuerte fundamentación pero faltó un profundidad en términos como la epistemología. Todos los temas son nuevos y crean expectativas positivas frente a la bibliotecología porque da entender que hay una comunidad científica preocupada por su construcción, resulta más interesante y motiva el aprendizaje de la bibliotecología. Estos artículos generan nuevas inquietudes ¿Entonces ante variadas propuestas cuál es el verdadero objeto de estudio de la bibliotecología? 
El artículo de Rendón y el de Morales coinciden en afirmar la importancia de la construcción epistemológica de la bibliotecología, del desafío que representa esa construcción que necesita seguir reflexionándose. También coinciden en la importancia de la interdisciplinidad. Pero los textos se diferencian en que Rendón presenta su posición mientras que Valentino en muchos apartes solo plantea lo que otros autores proponen y este es más descriptivo en el sentido que muestra un panorama de la tesis para clasificar la bibliotecología en un área del saber. Por el contrario Miguel ángel Rendón fundamenta conceptos filosóficos como filosofía, epistemología, metodología, ciencia y asevera la cientificidad de las ciencias sociales y humanas. Ambos textos son muy clarificadores de conceptos y sobre el posible objeto de estudio de la bibliotecología.




[1]
MORALES LÓPEZ, V. (2005). Capítulo 1 “La bibliotecología: acercamientos epistemológicos” En Metodología de la bibliotecología p. 15-34 . Buenos Aires: Alfagrama.
[2] RENDÓN ROJAS, Miguel Ángel (2008). ‘Ciencia bibliotecológica y de la información en el contexto de las ciencias sociales y humanas. Epistemología, metodología  e interdisciplina. En Investigación Bibliotecológica. Archivonomía, Bibliotecología e Información. Vol. 22 No 44 (enero-abril) México,.

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