Mostrando las entradas con la etiqueta epistemología. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta epistemología. Mostrar todas las entradas

COMPRENSIONES DE LAS “BASES FILOSÓFICAS DE LA ORGANIZACIÓN DE LA INFORMACIÓN”[1][i].




La comprensión del concepto de orden es un pilar en la formación de un bibliotecólogo. Se informa sobre el artículo “Bases filosóficas de la organización de la información” de Miguel Ángel Rendón y Lizbeth Berenice Herrera Delgado explicando la estructura de su forma; y las comprensiones, argumentos e incertidumbres que generó el contenido del texto.

El artículo “Bases filosóficas de la organización de la información” tiene como objetivo mostrar que el orden es parte esencial del que hacer bibliotecológico. Los autores en 15 cuartillas y seis apartados hacen un recorrido por la concepción del orden en la antigüedad, Medioevo, modernidad y posmodernidad; para luego centrarse en el sentido del orden en la bibliotecología contemporánea y por último llegar a las conclusiones.
Según el texto la genealogía histórica del concepto de orden subyace en el  pensamiento  griego y como muchas construcciones, occidente heredó tal categoría filosófica. Ese orden era el cosmos, el cual le era intrínseco la armonía, el equilibro, el bienestar y no tenía lugar para  la nada o caos. Luego en la edad media el poder de ordenar era aceptado como facultad de Dios, un ordenador con todas las cualidades de perfección que de igual manera era inherente su creación. Ya en la modernidad la razón fue considerada la facultad que permitía el orden. Luego al verse incumplidas las promesas de emancipación, fraternidad y paz; surgió la posmodernidad donde se comenzaba a sonar el discurso de a mayor información, mayor bienestar y a la vez germinó cierta rebeldía ante los ordenes impuestos por la modernidad.





[1]  Rendón Rojas, Miguel Ángel;Herrera Delgado, Lizbeth Berenice.

Sobre el Coronavirus Covid19



[i]  Rendón Rojas, Miguel angel; Herrera Delgado, Lizbeth Berenice. bases filosóficas de la organización de la información. Perspectivas en Ciencia de información, Vol 15, N1 P. 3-17  Jan-Abr 2010

Sobre la bibliotecología

Informe De Lectura
Morales López presenta un panorama general de las propuestas epistemológicas  de la bibliotecología, sus diferentes corrientes y enfoques para clasificarla en los saberes. Se considera necesario reflexionar, a grandes rasgos, sobre esas propuestas porque su libro parte de la aseveración “la metodología es parte de la epistemología”.
Afirma que la bibliotecología ha tenido relevantes cambios, gracias a la tecnología, creando  un conflicto en el que existe dos paradigmas: el servicio bibliotecario y la información ¿Cuál de estas cuestiones debe ser el objeto de estudio de la disciplina? Ésta cuestión ha llevado a la invención de nuevos términos que denominan la disciplina como: ciencia de la información, ciencia de la documentación, biblioteconomía, etc. Pero lo importante de la discusión no es el nombre  de la disciplina sino su contenido o naturaleza, porque a pesar de los cambios tecnológicos, dice el autor, los bibliotecólogos siguen trabajando las mismas cuestiones. Sin embargo es importante discutir sobre el nombre de la disciplina para desarrollar y contribuir a su epistemología.
Este capítulo[1] se divide en tres apartados: técnica, tecnología y ciencia, donde ésta última se divide en subtemas: humanidades, social, natural, espíritu, e interdisciplinidad. Intentando llevar un orden cronológico y destacando propuestas de autores destacados en la disciplina. Es conveniente ese orden porque brinda una buna presentación al lector  y tiene una coherencia sobre los momentos más representativos del área.
La bibliotecología inicio con la necesidad de personal en las bibliotecas donde profesionales de otros campos del conocimiento llegaron a dirigir las unidades de información.. Morales es crítico frente a la formación del bibliotecólogo, la cual según él  debe tener un aprendizaje reflexivo y analítico. También lamenta que muchos bibliotecólogos no se preocupen por la investigación ni la construcción científica de la disciplina y se dediquen solo a actividades técnicas.
En concepción de la disciplina como tecnología   hace referencia al uso de las tics  al servicio de la información y aunque es muy innovador, el autor la considera con preocupación ya que no tiene en cuenta la parte humanística, no obstante Morales es escéptico en definir a  la bibliotecología en simple tecnología.
El autor describe contradicciones que impiden el crecimiento de la disciplina, quitándole seriedad y estatus científico y pone el ejemplo a José López Yepez cuando no deja claro si la bibliotecología es una ciencia de la ciencia o una disciplina autónoma.
Otro aspecto que comenta el autores es la exageración de la perspectiva humana que idealizo la bibliotecología y no permitió la innovación en la investigación pero tiene una parte positiva porque engrandece la disciplina ya que  resalta el aspecto humano, pero se considera que hay un error  en ver la parte humana como el único elemento de estudio.
Valentino Morales describe la importancia de los autores americanos en clasificación de ciencia social y destaca que contribuyeron  mucho a la conformación de la epistemología de la bibliotecología, autores como shera dan un enfoque que pretende que las ciencias sociales sean como las ciencias naturales, siendo éste un enfoque positivista.
 El investigador también destaca la propuesta de Miguel Ángel Rendón en la que clasifica a la bibliotecología en las ciencias del espíritu por sus fuertes bases filosóficas pero cuestiona su fuerza en el campo bibliotecológico. Existen mucho autores como Emilia Currás, José López Yepez, Borko, Paul otlet que proponen la bibliotecología como una ciencia interdisciplinaria porque adquiere conocimientos de otros campos del saber. Por todas estas propuestas el autor afirma que es un reto necesario seguir investigando sobre la epistemología y esta debe seguir construyéndose sobre lo  planteado para engrandecer la disciplina.
Este primer capítulo es importante para la asignatura fundamentos de información por su sencillez y claridad porque al exponer grosso modo diferentes conceptos epistemológicos comienza a dar los indicios de que es y que estudia la bibliotecología y las propuestas de clasificación en las áreas del saber. El encuentro con conceptos y propuestas justificadas en argumentos que brindan una luz sobre su historia, tradición y autores destacados.Atrevidamente se puede afirmar que toda la información del texto es nueva.
Por otra parte Miguel Ángel Rendón Se Propone convencer de la cientificidad de las ciencia sociales y las características del conocimiento dando los conceptos generales filosóficos sobre la ciencia, además defiende la importancia de la interdisciplinidad de la bibliotecología.Propone un objeto de estudio de la bibliotecología y realiza una reflexión sobre la epistemología recalcando la importancia de la metodología para la fundamentación de la disciplina.
Los motivos principales de la investigación epistemológica en bibliotecología son: encontrar identidad y construir un cuerpo teórico. Para realizar esa reflexión Rendón define la ciencia con cinco características: a) conocimiento de una parte de la realidad, b) tiene un objeto de estudio determinado, c) sus conocimientos son verdaderos, d) sus conocimientos son justificados y e) posee un cuerpo teórico.  También define la metodología como dependiente de la epistemología y defiende la posición equilibrada entre el positivismo y el anarquismo metodológico es decir que considera necesaria una metodología para justificar el conocimiento pero ese método no puede ser universal ni absolutista, esta visión la define como una “neurosis epistemología”.
Miguel Ángel Rendón defiende la cientificidad de las ciencias sociales y humanas  donde no hay un objeto de estudio sino un sujeto de estudio, el ser humano. Un ser que es cambiante que tiene sentimientos, intenciones, valores y voluntad. Es ese aspecto el valor  y la magia de estas ciencias pero aclara que  no se debe caer en una mera descripción ya que no se puede  medir exactamente, ni encontrar leyes (este es un enfoque positivista). Aun así las ciencias sociales deben tener una metodología que las justifique. El autor está de acuerdo con kuhn en el sentido que es una actividad social y crítica.
Por otro lado la interdisciplinadad de la ciencia nace porque estudia fenómenos complejos de un objeto de estudio y es una ayuda para la construcción del conocimiento, y  afirma que no es una moda, ni un invento sin fundamento, tampoco es una falta de identidad pero si debe existir una claridad epistemológica para no caer en confusiones.
Por último se presenta la propuesta de Miguel Ángel Rendón sobre el objeto de estudio de la bibliotecología. “El objeto de estudio de la bibliotecología es el sistema informativo documental, formado por la interacción entre información, documento, usuario e institución informativa documental”[2].Información: Pensamientos, ideas, conceptos, sentidos, significados, etc.. Documento: Es la objetivación de la información en un medio físico. Usuario: Ser humano con necesidad de información. Institución: creación de la sociedad para satisfacer necesidades de información. Profesional de la información: es un agente activo y el encargado de abrir las puertas al mundo de la información.
Aunque admite el autor que todavía esta propuesta puede ser objeto de reflexión.
Controvertir a Miguel ángel Rendón es una tarea difícil y atrevida por un estudiante de primer  semestre de pregrado. Pero como actividad académica es necesario reflexionar y ser crítico con los textos estudiados. El artículo es coherente y está  bien estructurado aunque es  resumido y general pero contundente en la posición del autor porque tiene una fuerte fundamentación pero faltó un profundidad en términos como la epistemología. Todos los temas son nuevos y crean expectativas positivas frente a la bibliotecología porque da entender que hay una comunidad científica preocupada por su construcción, resulta más interesante y motiva el aprendizaje de la bibliotecología. Estos artículos generan nuevas inquietudes ¿Entonces ante variadas propuestas cuál es el verdadero objeto de estudio de la bibliotecología? 
El artículo de Rendón y el de Morales coinciden en afirmar la importancia de la construcción epistemológica de la bibliotecología, del desafío que representa esa construcción que necesita seguir reflexionándose. También coinciden en la importancia de la interdisciplinidad. Pero los textos se diferencian en que Rendón presenta su posición mientras que Valentino en muchos apartes solo plantea lo que otros autores proponen y este es más descriptivo en el sentido que muestra un panorama de la tesis para clasificar la bibliotecología en un área del saber. Por el contrario Miguel ángel Rendón fundamenta conceptos filosóficos como filosofía, epistemología, metodología, ciencia y asevera la cientificidad de las ciencias sociales y humanas. Ambos textos son muy clarificadores de conceptos y sobre el posible objeto de estudio de la bibliotecología.




[1]
MORALES LÓPEZ, V. (2005). Capítulo 1 “La bibliotecología: acercamientos epistemológicos” En Metodología de la bibliotecología p. 15-34 . Buenos Aires: Alfagrama.
[2] RENDÓN ROJAS, Miguel Ángel (2008). ‘Ciencia bibliotecológica y de la información en el contexto de las ciencias sociales y humanas. Epistemología, metodología  e interdisciplina. En Investigación Bibliotecológica. Archivonomía, Bibliotecología e Información. Vol. 22 No 44 (enero-abril) México,.

Sobre la epistemología de la bibliotecología

Reflexionar sobre la epistemología de la bibliotecología es entrar en una larga discusión porque existen diversas propuestas sobre su objeto de estudio y no hay un consenso sobre exactamente qué estudia la bibliotecología, ese fue uno de los ejes del seminario Historia y Epistemología de la Bibliotecología discutido desde un pensamiento decolonial.
“Es entonces la epistemología una rama de la filosofía que se pregunta por la identidad, límites, finalidades y medios de la ciencia. La epistemología es una rama de la filosofía que se pregunta por la identidad, límites, finalidades y medios de la ciencia. ¿Qué es esa ciencia? ¿Qué estudia? ¿Cómo la estudia? ¿Para qué lo estudia?”
Entonces ¿Cuál es el objeto de estudio de la bibliotecología? ¿El libro? ¿La biblioteca? ¿La transferencia de la información? ¿La organización de la información? ¿Los documentos? ¿Los contenidos de los documentos? ¿El acto comunicativo y educativo entre las relaciones de la biblioteca y sociedad? ¿Los flujos de información? Aunque no se encuentra una respuesta concreta todas las propuestas se encuentran en un mismo radio y no son muy disímiles, intentos valiosos pero discutibles como el de Miguel Ángel Rendón, Natalia Quintero, Susana Sander, etc. Muestran un interés, desde diversas universidades, de consolidar una epistemología de la bibliotecología. Y ese interés debe inquietar a todo estudiante y profesional de la bibliotecología independiente de su desempeño laboral porque de esa manera se preserva y se transforma la profesión.
Para muchos la bibliotecología tiene un conocimiento técnico: por ello se pone en duda la cientificidad de la bibliotecología por su alto que hacer operativo;  para otros es una ciencia de intelectuales y grandes lectores: aquí se crea el imaginario de exclusión a diferentes públicos; pero la bibliotecología es un conocimiento con profesionales de mentes inquietas e inconformes, con apetito voraz por el conocimiento que permite entender la existencia y un anhelo de democratizar el acceso a la información, o al menos debería serlo. Sin negar de las labores técnicas que desempeñan los bibliotecólogos existe una tarea creativa e intelectual.
La bibliotecología se ha abierto a interactuar con otras ciencias, aspecto enriquecedor, pero para muchos ello le quita identidad y desvirtua el objetivo de la bibliotecología. por ejemplo para facilitar la relación entre los diversos usuarios de la información con los diversos documentos que la contiene, ha utilizado diferentes herramientas como la organización de la información, el conocimiento de la administración y el mercadeo, la pedagogía, la publicidad, la gestión cultural, el trabajo social, etc. A esta interdisciplinariedad no hay que temerle porque abordar las temáticas mencionadas ayudará a formar una profesión más holística y comunicada, vale recordar que la ciencia para que sea ciencia debe comunicarse.¿Porqué en otras ciencias no hay ese temor? La medicina no teme en hablar con la psicología, la administración en salud, la filosofía del bienestar; la ingeniería se basa en las matemáticas, la química, la economía, etc.

Entidades internacionales como la UNESCO y la IFLA promueven el desarrollo de las bibliotecas como una estrategia para el desarrollo económico y la preservación de la democracia, esas sugerencias o directrices dicen no ser normas obligatorias pero que terminan por serlas y se convierten en estándares casi inalcanzables para las realidades de la bibliotecas de los países más pobres. Entre otras cosas dictan las medidas, iluminación, arquitectura, fondos documentales (colecciones), servicios de la biblioteca entre muchas otras que deberían poseer las bibliotecas. Ese discurso sobre el progreso puede ser solo una idea radical que excluye otras formas de vida ya que en nombre de la libertad, la democracia, la nación, la raza y otros conceptos se han realizado atrocidades en el mundo. Para hacer un poco de historia recordemos a la STASI la policía secreta de la extinta República democrática de Alemania oriental (que poco o nada tenía de democrática) tenía un expediente de cada habitante, en esa época tales expedientes eran mecanografiados en máquina de escribir y no existían los computadores para la utilización en organizaciones ¡Imagínese ahora como puede ser la vigilancia en nuestra época que se dispone de tantas herramientas informáticas! La reflexión sobre el objeto de estudio, la fundamentación teórica y la metodología de la bibliotecología debe pensarse, en nuestro contexto, para nuestra bibliotecología, una bibliotecología decolonial colombiana, una bibliotecología tropical; no para otro tipo de bibliotecología. ¿Hemos pensado los bibliotecólogos y estudiantes en una bibliotecología decolonial colombiana, en una bibliotecología tropical?


Si existe una medicina tropical, que tiene énfasis en las enfermedades endémicas de la región; una Historia colombiana, psicología colombiana, antropología colombiana, una sociología colombiana, etc. Porqué no pensar en una bibliotecología decolonial a nuestro estilo con una amplia fundamentación teórica qué responda a las necesidades de nuestro país sin olvidar los antecedentes históricos y eurocentricos y sin desligarnos de los conocimientos de otras latitudes pero valorando y comunicando nuestro conocimiento a otras regiones.
El pensamiento decolonial  en la bibliotecología buscaría una alternativa al pensamiento eurocéntrico y al discurso dominante sobre la labor de la biblioteca como institución social entonces la decolonialidad no solo brindaría identidad a  la biblioteca latinoamericana y colombiana sino también contribuiría a la identidad de dichas regiones.


Una Bibliotecología decolonial al estilo colombiano debería pensar y hacer en pro de las realidades de las comunidades donde se encuentren las bibliotecas (no digo que en todas las bibliotecas no se haga), y no tener temor en la utilización de herramientas creativas para educar y entretener, tener coraje e inventiva para proponer nuevas formas de difundir información. Una bibliotecología colombiana debe comprender la idionsicrasia de los habitantes donde se encuentra la biblioteca, comprender aspectos culturales como el volumen de la voz, la alegría fiestera, el humor, la hablantería, y compreder que la manera de leer, estudiar y aprender ha evolucionado (hoy día algunos estudiantes leen y realizan sus trabajos en condiciones ruido o con interrupciones)Pocos de los textos educativos propuestos en la Escuela Interamericana de Bibliotecología (Medellín, Colombia) son de autores o experiencias en bibliotecas colombianas, eso no es inadecuado porque se puede aprender de experiencias en otros países pero queda la preguntas ¿Cómo debería ser nuestra bibliotecología? ¿Qué características debería tener? ¿Cuál es el perfil del Bibliotecólogo Colombiano? ¿Que diferenciaría a este tipo de bibliotecología con otras de America latina y del mundo?


Pensar en nuestra bibliotecología no significa recatalogar todo lo que está organizado en las bibliotecas  con sistemas de clasificación del conocimiento americanos o europeos como protesta o inconformidad con esos sitemas (ello sería inviable e innecesario) o negar todos los aciertos y desaciertos de los estilos de bibliotecología internacional, pero si en replantear servicios, adecuaciones de la locación, las políticas de desarrollo de colecciones y dejar de creer que todo lo que hace la Biblioteca del Congreso de los Estados Unidos es la panacea y debe seguirse ciegamente.

Pensar en nuestra bibliotecología no es solo apoyar la educación permanente es ser amigos de la sociedad por medio de la escucha activa a los usuarios, es tener una bibliotecología con visión lo que implica además determinar que tipo de sociedad Colombiana queremos

tendría un  fundamento en el ser  colombiano y no necesariamente  en el hacer como los americanos y europeos y proporciona los elementos para conformar un proyecto nacional y existencial y así  podría el colombiano disfrutar de su autenticidad y ser conciente de sus potencialidades.








Bibliografía
Martínez, R. M., & Rendón, M. Á. (2009). Algunas propuestas latinoamericanas de objetos de estudio para la investigación bibliotecológica. Revista Interamericana de Bibliotecología, 27(1), 13–44.
Rendón, M. Á. (2005). Bases teóricas y filosóficas de la bibliotecología (p. 265).
Sander V., S. Reflexiones epistemológicas sobre la especificidad de la Bibliotecología, la Biblioteconomía, la Documentología, la Documentación y «las ciencias de la información». Una propuesta para su discusión. II Foro Social de Información, documentación y Bibliotecas. 7 y 8 de septiembre de 2006.



Buscador