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Canon literario y las colecciones en las bibliotecas


En búsqueda sobre el tema se encontró estás definiciones:
“El canon es la vara de medir en el arte y en la cultura, el modelo a seguir y en definitiva, todo aquello que la tradición sanciona como ejemplar y de calidad contrastada. En literatura, el canon es una lista breve pero muy selecta de lo que se suelen llamar las obras clásicas, esas que se siguen leyendo con interés desde hace siglos, aunque en apariencia las veamos muy antiguas o incluso anticuadas.
Esa lista seleccionada suele mantenerse sin grandes variaciones generación tras generación de forma bastante sorprendente. Pero la razón es simple: ese conjunto escogido goza de sólido prestigio social y se considera un elemento fundamental de la educación de la juventud.”[1]
Wikipedia tiene esta definición “Canon occidental es el corpus de obras de arte y literarias que han formado la denominada alta cultura en la civilización occidental. Ya sea por su calidad, su originalidad, o por ciertos rasgos formales y temáticos, dichas obras han trascendido en la historia, arte y cultura occidentales, sin perder vigencia ni quedar obsoletos. Usualmente se identifica con las obras clásicas, consideradas como seminales Restringido a la literatura se denomina canon literario” [2]
Ya en el área de la bibliotecología encontramos: “En la medida en que la creación cultural más exigente se apoya en toda la cultura universal, hay que ofrecer los elementos básicos de la cultura universal en la biblioteca. Existe un canon razonable, que debe ampliarse siguiendo los intereses manifestados por los lectores y la idea de ofrecer opciones y experiencias nuevas (literatura africana, literaturas latinoamericanas, etc.).- La selección de las colecciones de las bibliotecas debe tener siempre un gran sector dedicado a:Las obras clásicas de la cultura universal, en ediciones no abreviadas y de buena calidad. En las bibliotecas no universitarias no es necesario tenerlas en ediciones eruditas: es mejor una edición agradable que una llena de notas. Hay un canon convencional que hay que seguir e incluye  los clásicos griegos, las grandes novelas de Cervantes a Camus, la poesía universal. Pero hay que experimentar, añadir las novelas orientales clásicas, la literatura de países exóticos, las obras experimentales o de vanguardia de cualquier parte del mundo.
a.    La gran literatura contemporánea. Hay que seleccionar buenas muestras de literatura de alta calidad del mundo actual y tratar de atender los gustos de los lectores más exigentes. La biblioteca tiene que tener a Saramago y García Márquez, Cortazar y Vargas Llosa, Coetzee y Calvino y 20 o 30 autores más de esta calidad.
b.    Al lado de la literatura, hay que tener los principales ensayos y obras eruditas: (Montaigne, Cicerón, Steiner, Voltaire…) y algunas grandes obras científicas, históricas y filosóficas.”[3]
 “La promoción de lectura  ayuda a que la biblioteca mejore sus procesos de selección, adquisición y, en general, de desarrollo de colecciones en cuanto que se transforme en un puente de comunicación permanente entre la biblioteca y los lectores; tal vez la promoción de la lectura se esté convirtiendo en una estrategia para superar las viejas salidas que la bibliotecología tradicional daba a la conformación de colecciones, es decir, dotar bibliotecas a partir de listados básicos de libros y de lo que el canon literario imperante recomendaba.” [4]
 “La Biblioteca … además de las obras literarias, otras significativas de nuestra cultura (de las ciencias físicas y naturales, de las ciencias humanas, de las ciencias sociales, de la religión). Pensamos que el honor de esa edición cuidada en nuestra librería deberá alcanzar a todo tipo de libros.”[5]
Aunque muchas de las citas no hacen referencia directa entre la relación de Canon literario y desarrollos  de colecciones  si nos dan vestigios sobre tal. Se considera que el canon literario debe ser parte de la colección de la biblioteca, pero no por ello se deben excluir materiales bibliográficos novedosos e irreverentes en sus propuestas estéticas. Ya que la biblioteca es una institución que debe ofrecer opciones ante la singularidad de las ciudadanías. Esto no quiere decir que el desarrollo de colecciones no sea sugerente ante los acuerdos de lo aceptado en la academia, en este sentido la biblioteca entra en un tiro de afloje  entre lo que se debería leer por ser de alto valor histórico y estético, y entre lo que quieren leer los usuarios, que no siempre será de las mismas calidades. Al llegar a este punto nos adentramos a un tema denominado en la bibliotecología contemporánea estudio de usuarios que pretende determinar que necesidades informacionales tienen los usuarios.
El canon permite un adentramiento a lo que por cultura historia se ha vuelto fundamental, y permite entrar a ese universo literario y utópico. Este canon literario se vuelve necesario para la sociedad usuaria con el libre albedrío de seleccionar el material más conveniente para su necesidad.
Bibliografía

http://www.elcanonliterario.com/index.php?option=com_content&view=section&id=31&Itemid=109

Derechos Reservados de Autor. Jorge Orlando Melo. Bogotá, Colombia.
Ultima actualización febrero 2013
http://www.jorgeorlandomelo.com/bibliotecas_diversidad.htm

ALVAREZ ZAPATA, Didier; GIRALDO GIRALDO, Yicel Nayrobis; RODRIGUEZ SANTAMARIA, Gloria María  e  GOMEZ VARGAS, Maricela. Acercamiento al estado actual de la promoción de la lectura en la biblioteca pública en Colombia*. Rev. Interam. Bibliot [online]. 2008, vol.31, n.2 [citado  2011-08-17], pp. 13-43 . Disponível em: <http://www.scielo1.unal.edu.co/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0120-09762008000200001&lng=pt&nrm=iso>. ISSN 0120-0976.






[1] http://www.elcanonliterario.com/index.php?option=com_content&view=section&id=31&Itemid=109

[2] www.wikipedia.com
[3]  
Derechos Reservados de Autor. Jorge Orlando Melo. Bogotá, Colombia.
Ultima actualización febrero 2013
http://www.jorgeorlandomelo.com/bibliotecas_diversidad.htm

[4] ALVAREZ ZAPATA, Didier; GIRALDO GIRALDO, Yicel Nayrobis; RODRIGUEZ SANTAMARIA, Gloria María  e  GOMEZ VARGAS, Maricela. Acercamiento al estado actual de la promoción de la lectura en la biblioteca pública en Colombia*. Rev. Interam. Bibliot [online]. 2008, vol.31, n.2 [citado  2011-08-17], pp. 13-43 . Disponível em: <http://www.scielo1.unal.edu.co/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0120-09762008000200001&lng=pt&nrm=iso>. ISSN 0120-0976.

RESUMEN EL OTRO TÚ AUTOR: ISAAC ASIMOV

                          RESUMEN EL OTRO TÚ AUTOR: ISAAC ASIMOV
¿Qué sucedería si la sociedad utilizara técnicas de ingeniería genética para  entrometerse en la naturaleza biológica  de seres humanos? Esta[o1]  es la cuestión que nos[o2]  propone Isaac asimov autor del texto el otro tú. Sabiendo que hoy día se [o3] pueden clonar[o4]  animales adultos a partir de una célula  ¿qué pasaría si se pudieran clonar humanos? ¿Sería [o5] un riesgo para la sociedad?
Tal vez algunas [o6] personas se aprovecharían de esta tecnología para crear ejércitos y dominar el mundo. El autor también le pregunta al lector ¿si le[o7]  gustaría ser clonado? Y hace la reflexión que el clon muy probablemente nunca llegaría a realizar los mismos éxitos del ser original ya que los genes no son el único factor para el desarrollo del comportamiento. El clon sería un centro de envidias y celos, y el autor llega a la conclusión que sería muy difícil que el clon fuera realmente igual al ser original.


No Sólo la Literatura


por: Oscar Lopera

La asociación entre lectura y literatura es casi implícita en el imaginario social es decir, cuando se habla de leer muchos se imaginan al instante grandes obras de amor, novelas o cuentos; obras extensas, imposibles y con la dureza de un ladrillo. Sin negar las bondades estéticas de la literatura y su importancia; es una realidad que no todas las personas tienen la suficiente alfabetización para disfrutar de la literatura. Existen otras posibilidades creativas para disfrutar y entretenerse al leer. No sé puede afirmar que sólo la literatura se lee y tampoco caer en la exageración que todo se lee.
Los críticos  intelectuales, maestros de las letras vociferan contra los best sellers y títulos de autoayuda, una postura radical  y tajante de las autoridades en la materia en contra de lo que consideran la mayor expresión de la mediocridad y el engaño a los  incautos consumidores de libros. Ellos como jueces sentencian lo que debería leerse y no solo eso, sino además de que manera “lea con diccionario, despacio, repita varias veces la lectura, en buena posición, etc.” Para muchos de estos decanos de las letras su talento y habilidad con la pluma se ha convertido en su propia arrogancia aunque muchas de sus posturas son fundamentada en la racionalidad.
No estoy en contra de la literatura  como los radicales intelectuales  lo están contra lo que consideran que no lo es. Indiscutiblemente  son obras cargadas de un sentido artístico ingenioso y de un alto nivel intelectual por la que muchas han pasado el filtro del tiempo para convertirse en clásicos, es maravilloso que una experiencia subjetiva individual se convierta en una experiencia de importancia para un colectivo. Critico los argumentos intelectualistas tantos prestigiosos escritores que han decidido con su racionalidad  y alto nivel cultural ordenar  que se debe leer. 
La crítica de los diversos escritores es un  derecho necesario, opinar,  reseñar lo que con argumentos es válido e importante tiene una acción formativa sin embargo no podemos perder la decisión de leer lo que nos genera curiosidad solo por la opinión de un experto en literatura.
Por otra parte considero que la lectura tiene diversos niveles de dificultad, entendiendo por ella niveles de comprensión variados; es decir, complejidad semántica y sintáctica, extensión, etc.Un lector debe conocer su “nivel lector” y empezar a entrenarlo es decir practicar, leer. Por ello un lector principiante puede comenzar leyendo textos cortos y “fáciles” y con el pasar del tiempo y los intereses personales aumentar la dificultad. 
Cabe preguntarse si a mayor niveles de lectura de un país mayor desarrollo y progreso económico y por qué hay personas que disfrutan de la lectura y otras no ¿Es una cuestión personal, familiar, educativo, cultural, geográfico o político? Más importante aún ¿Debería instruirse que leer y la actividad lectora es una especie de secta que necesita un pastor o guía que ordena que leer?
Las lecturas no literarias pueden apoyar la cotidianidad de las personas sin que esto signifique necesariamente  un beneficio económico. Es decir un deportista que quiera profundizar en su técnica o metodología de entrenamiento así no sea para la competencia simplemente porque quiera comprender de mejor manera lo que hace y disfruta. Un músico que quiere conocer teoría sobre la armonía o un aficionado a los carros que quiere conocer sobre mecánica no necesariamente porque sea su trabajo sino por simple gusto.
Como en la  música la infructuosa pelea entre la música clásica y lo popular. No debe haber una batalla entre la literatura y los textos que no son considerados como tales. En general en las artes se da una batalla por definir realmente qué es lo bello y que no lo es.  Qué es la buena literatura, la buena música, la buena pintura, la buena danza, el buen teatro. Como ejemplo la crítica que se le hace al arte contemporáneo que para muchos más que arte son excentricidades que se venden por millones de dólares o los criticados besteseller de los cuales muchos son juzgados por su mediocridad aunque generan millones de dólares en ventas. indiferente de la calidad de esos libros cabe la pregunta ¿Por qué gustan tanto? ¿Cual es su valor? ¿Qué generan en los lectores? ¿Se deben estigmatizar los lectores de ese tipo de libros? ¿Tiene asidero su mala fama? ¿Es falta de cultura del lector? 
El arte de nuestros días genera músicos que no tocan sus instrumentos en escena, actores que parecen que no actúan, las instalaciones que se destruyen luego de la exposición o libros con historias absurdas que  sorprenden más por la idiotez que la creatividad, elogiando el morbo y la chabacanería. Así la velocidad y el dinamismo de  nuestras sociedades actuales no solo lleva a la obsolescencia de la información y el conocimiento sino también a la fugacidad del arte. 
Al respecto Zygtmun Bauman en su ingeniosa y rentable teoría de la modernidad líquida hace una crítica a la cotidianidad y al consumo no como una forma de comprar para acumular sino de comprar para deshechar.
Según Bauman la modernidad nos promete la felicidad infinita pero en el camino hasta ella necesitamos consumir productos y servicios para estar un paso más cerca de ese destino. Sin embargo la felicidad es un camino sin llegada pero siempre existirán productos que nos prometen estar más cerca de ella así sea un milímetro.
Esa misma promesa se le ha otorgado a la lectura pues se considera que con ella se adquirirá mayor conocimiento y a mayor conocimiento mayor progreso, mayor desarrollo y bienestar y por ende mayor felicidad. Y como la promesa que describe Bauman   y para desilusión de muchos la felicidad es un camino de muchas estaciones  pero sin ninguna llegada pues siempre habrá un libro que ofrecerá un conocimiento que promete acercarnos a esa utopía de la felicidad, una nueva teoría, tesis, postulado, innovación y desarrollo. Siempre habrá una pregunta, un problema.
Sea desde un perspectiva económica, política, pedagógica, nadie niega la importancia de leer y esa acción suele ser vista de forma exagerada como acción formativa, adoctrinadora, emancipadora, humanizadora, satisfactoria y placentera. Pero leer es también una acción subversiva que altera el orden mental y la estructura del pensamiento y no solo forma sino que deforma los imaginarios y representaciones del mundo. Leer no solo puede ser placentero sino molesto, agobiante, fastidioso y una experiencia que confronta , refuerza y destruye los conocimientos del lector. 
Lo más importante en el momento de leer es disfrutar la lectura, indiferente si es literatura u otro tipo, para disfrutar la lectura hay que entenderla y para entenderla hay que amarla, pero amar la lectura es necesario  leer con toda nuestra inteligencia y nuestros sentidos. Además los lectores tienen el derecho de leer lo que quieran como quieran, donde lo deseen y de la forma que se les antoje también tienen la responsabilidad de generar criterio para seleccionar lo que leen. Ese criterio y gusto se desarrolla con la práctica deliberada de la misma. 
Leer es un encuentro con la intimidad. Indiferente si es literatura o cualquier otra cosa, cada lectura es un mundo y cada individuo también lo es,  por eso es necesario dejarse invadir por los abundantes contenidos que poseen los libros ya que al permitirlo es una oportunidad para desarrollar la sensibilidad. 
Explorar otras lecturas así no sean literarias es explorar nuevos ámbitos del conocimiento sin caer en el discurso academicista y político sobre el conocimiento, sólo leer para que nos guste más lo que nos gusta, para poder disfrutar del propio mundo y cultivar las potenciales o para nada en espacial solo por hacerlo.
El célebre activista y pedagogo Paulo freire escribió alguna vez “Nadie se educa solo ni nadie educa  a otro, la educación es una relación entre las personas y el mundo”. En este sentido puedo afirmar que  nadie se forma como lector ni nadie forma a otro como lector, la formación del lector se da en su relación con los otros, con sí mismo y con el mundo. Mediante esa formación los lectores se vuelven más exigentes con los libros y pueden discernir entre obras de mayor calidad,creatividad y  valor informativo. En conclusión lo importante es que el lector sea consciente de lo que lee y se forme para que trascienda su experiencia, gusto y relación con los textos. Que sea consciente de su actividad lectora tanto si es activa (lectura constante en el tiempo) o pasiva (lectura esporádica) reflexione sobre sus lecturas y propósitos. 

Bibliografía

FREIRE, Paulo. La importancia de leer y el acto de liberación. México: Siglo XXI Editores, 1997. 176 p
D.P PATTANAYAK. La cultura escrita: un instrumento de opresión. En: Cultura escrita y oralidad. Barcelona: Gedisa, 1995
HAVELOCK, Eric. La ecuación oral-escrito: una fórmula para la mentalidad moderna. En: OLSON, David R. y TORRANCE, Nancy, comp. Barcelona: Gedisa. 1995;
ARGÜELLES, Juan Domingo. El problema. Pontífices de la lectura. En: ______________. Antimanual para lectores y promotores del libro y la lectura: la utopía y el imperativo de leer. México: Océano, 2008. p. 222-230.
FARR, Robert M. Las representaciones sociales. En: MOSCOVICI, Serge. Psicología social. Pensamiento y vida social II. Barcelona: Paidós, 1988. p. 495-506.


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