Mostrando las entradas con la etiqueta existencialismo. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta existencialismo. Mostrar todas las entradas

El miedo a la sensibilidad


En muchas ocasiones lo seres humanos tememos a la sensibilidad y a expresar los sentimientos más naturales de nuestra especie. Tememos a decir te amo, te quiero, a pedir una caricia y un abrazo, a esbozar una sonrisa de alegría y gratitud, a elogiar las buenas obras de los demás, a llorar e incluso a aceptar que en ocasiones la vida duele y causa mucha angustia. No hay razón para temer ser humanos para sentir la diversidad de emociones que nos genera la maravilla de la vida como admirar la naturaleza y una obra de arte, admirar la belleza de otra persona o sentir nostalgia y dolor por las des venturanzas de los demás. En ocasiones pensamos que esas manifestaciones de humanidad nos hacen ver débiles y ridículos, sin carácter y poder. Creo que no hay que temer a la sensibilidad porque eso es lo que nos hace humanos.

Véase https://es.wikipedia.org/wiki/Sensibilidad

¿Para qué estamos en el mundo?



Seguramente esta es una pregunta que muchos se hacen y que atormenta sus noches. Yo creo que estamos en el mundo para ser felices y disfrutar la vida obviamente sin malinterpretar lo que es la felicidad y Øel disfrute. ¿Cómo ser Øfeliz en un mundo que cada día es más explosivo y Øoscuro? Lo más importante es amar,  ya que cuando se está narcotizado por este sentimiento en su forma más pura y Øcristalina, la adversidad y los malos momentos se convierten en situaciones más tenues.

Llama la atención que en cada esfuerzo por ser éticos y Øhacer las cosas bien pareciera que las cosas salieran mal, es como si la  vida no recompensara la bondad y que al contrario premiara la mentira yØ la picardía. Muchas personas malvadas tienen éxito, son amados por mujeres de ensueño,Ø tienen dinero, son saludables, Øtienen amigos, es como si tuvieranØ una suerte, Øuna estrella para agradar a todo el mundo así no obren  con moral y Ø el buen hacer.

El sentido de la vida

El sentido de la vida es evidente y está ante los ojos, es tan sencillo pero incomprensible que en muchos momentos el corazón es miope o las idealizaciones de al arte y la cultura sobre el amor ocultan su verdadera naturaleza.
El sentido de la vida definitivamente es amar apasionadamente de una forma electricista.

Sobre el Coronavirus Covid19

¡Es Hora De Avanzar!

por: Oscar Lopera

¿Cuál es la razón de nuestra existencia? ¿Tenemos una razón de ser o somos simplemente un accidente de la naturaleza, una coincidencia sin propósito, una jugada del azar? ¿Cómo descubrir la misión que tenemos en este planeta y acaso tenemos una misión en el mundo? Es una realidad que a muchos nos aquejan estas preguntas que seguramente nunca tendrán respuestas. Muchos andamos afligidos y preocupados por no saber con certeza que nos depara el futuro, pero creo que el futuro en gran medida lo construimos con los  actos y pensamientos de hoy.

Queremos ser exitosos, tener las mejores cosas, obtener dinero, ser felices y lamentablemente el que no cumple con estas presiones sociales está sentenciado a ser señalado, denigrado, excluido. ¿Cuál será la formula para lograr, lo que todos queremos, una vida “exitosa”?  ¿Y realmente es tan importante alcanzar el éxito? ¿O estamos actuando para satisfacer a los demás y no a nosotros mismos?
Artículo recomendado sobre la película quien quiere ser millonario


Creo que cada persona debe descubrir que es lo que lo hace feliz y realizarlo, pero a veces el problema es qué no sabemos  que es lo que a uno lo hace feliz. Es una tarea difícil decidir que es lo que uno quiere ser y hacer con su vida pero es una tarea que debe ser realizada concientemente. No podemos quedarnos quietos, congelados de temor, inmovilizados por no saber a donde ir; a donde llegar.

Cada día es una oportunidad para avanzar para plantearnos metas, objetivos, propósitos. Ya que si tenemos algo o alguien por que y por quien luchar tendremos una oportunidad de avanzar de vivir; de ser felices. No siempre es fácil avanzar, existe el miedo por lo desconocido por el cambio. Pero, tenemos que seguir adelante. Seguramente mis palabras suenen muy idealistas. Y es verdad. Pero el ideal de no quedarnos quietos; de avanzar, tiene que volverse una realidad.

A todo esto creo que no nos podemos alejar de Dios. Sin importar la religión todos tenemos que tener algo en que creer, algo o alguien en que apoyarnos en todos los momentos. Jesús, Alá, Buda, en fin como lo quiera llamar. Pero es importante creer en alguien. Así tenemos un apoyo espiritual en los momentos difíciles.


Para terminar sugiero que siempre tenemos que pensar en avanzar, en ser más en lo que fuimos hoy y ayer. No puedo dar un procedimiento para hacerlo ya que cada persona debe encontrar su camino. Pero no te desanimes que reflexionando lo vas a encontrar.

Artículo recomendado sobre la película quien quiere ser millonario

EL SÍNDROME DE NORMALIDAD


En un mundo de cambios vertiginosos, competitivo y con tan alto niveles de  exigencias con los resultados de las personas, ya nada es suficiente: ni el dinero devengado, ni las notas que se obtienen en el estudio, ni el tiempo, es como si ningún propósito logrado llevará al  bienestar y tranquilidad en la vida. Un sentimiento de inconformismo absoluto prolifera en las masas, un inconformismo no solo con lo que se tiene y se logra, sino además con lo que se es; un ejemplo es el culto obsesivo al cuerpo al que muchos aspiran convertir en el ejemplo que canonisa la sociedad; el de un estandarizado adonis, macho estero- ideado con músculos perfectos  y para las mujeres el de una ninfa, una sirena con las medidas más rigurosas e imposibles. De alguna manera aspirar a mejorar y obtener mejores resultados es positivo pero exacerbarse en tal idea es inadecuado y destructivo.

El inconformismo llevado al extremo genera una  preocupación compulsiva y enfermiza por el placer desenfrenado y libertino, como si ese fuera la respuesta a la insatisfacción personal,  y ha convertido las actitudes más bajas e indignantes para el ser humano en opciones de vida normales: normal consumir drogas, normal fumar, normal ser alcohólico, normal ser infiel, normal trabajar en la industria del sexo; lo que ha llevado a transformar todo en la vida, simplemente a una palabra, normalidad. Tal afirmación es principalmente  respuesta de las juventudes de hoy que ante cualquier   pregunta la contestación es “No, pues normal”, una contundente evidencia de  un sin sentido ante la vida, una lamentable  muestra de infelicidad, de afectividad plana, de incapacidad de juzgar y diferenciar  entre lo oportuno e inoportuno de los caminos de la existencia.También le puede interesar Sin plata no es lo mismo


Ese estado crónico de normalidad, de laxitud de criterio donde  otorgarles calificativos de bueno o malo a las estilos de vida, para muchos,  son solo prejuicios moralistas, intolerantes e irrespetuosos, de quienes si lo hacen,  sobre la diversidad de gustos de cada ser y su supuesto “libre desarrollo de la personalidad”. Enfatizo en supuesto porque tal desarrollo no es tan libre como se piensa ya que está manipulada por intereses de mafias e industrias legales que solo buscan el lucro a toda costa y sin ningún escrúpulo.
A pesar de los avances sorprendentes de la ciencia  que han ayudado mucho a la sociedad, hoy día contamos con más tecnología pero poco se evidencia proporcionalmente con el mejoramiento de la sensación de bienestar. Ni siquiera para  quienes se supone han obtenido el éxito porque son profesionales, tienen un buenos empleos, conformaron una familia y gozan de salud; la plenitud los cobijara, basta con echar un vistazo a los consultorios siquiátricos y de consejería con agendas copadas con pacientes, basta ver los índices de suicidios de nuestras ciudades y los índices de violencia intrafamiliar. Es como si la gran promesa del conocimiento, aunque importante, no fuera suficiente para encontrar la alegría y ese saborcito a la vida.

Este síndrome de normalidad ha generado para los que se oponen a ella, el nacimiento de movimientos o estrategias para re espiritualizar  y liberar el mundo, como la nueva era, la práctica del yoga y la meditación, el surgimiento de nuevas sectas, la supuesta canalización de seres de luz, la masificación del esoterismo, nuevas filosofías y tratamientos alternativos que al fin y al cabo se convierten en nuevos productos comerciales.
Sin embargo es medular la necesidad de volver a pensar sobre qué es y para que  la vida. Para Ortega y Gasset en su obra ¿Qué es filosofía? la vida es encontrarse en el mundo, y sí. Tal vez la tarea de cada persona es encontrar su esencia más profunda y cultivarse de la manera más sincera. Unos se encuentran en el arte o el deporte pero tomar tales caminos  lleva  al juzgamiento y la crítica negativa de quienes no comprenden esos destinos porqué “de que vas a vivir”. Para Ortega y Gasset el arte es una manifestación de una experiencia personal que sirve como fuente de conocimiento para un colectivo  y es de urgencia para la sociedad. Para mí, la vida es una ida en el tiempo a la que se le da forma, una ida sin sentido intrínseco pero que cada quién que quiera vivirla intensamente debe dotarla de sentido y valor.

Es la normalidad un camino pavimentado. El síndrome de normalidad está propagándose de manera preocupante que pareciera que la vida es algo que simplemente hay que sufrir, algo tan normal que ya no importa. La solución, vivir intensamente y con firmeza los propósitos para encontrar inspiración y así pasar de vivir “normal” a vivir de una manera extraordinaria.

Buscador