Definitivamente lascondiciones materiales determinan la vida humana y admitirlo no es sermaterialista o consumista pero las condiciones materiales como el acceso allibro, el arte y la cultura, la seguridad alimentaria, el acceso al saneamiento(agua potable, recolección de basuras, alcantarillados y demás) como también elacceso a servicios eficientes y eficaces de salud y la oportunidad de educaciónexcelente determinan el desarrollo físico, mental y social de un individuo sinembargo que un ser no haya accedido a todas esas oportunidades no es unacondena para el resto de la vida. Vale la pena resaltar la complejidad delmundo y las sociedades y que es erróneo decir que las personas son pobresporque deciden serlo sino más bien es una situación circunstancial dada por elmargen institucional y político donde habitan.También podría interesarle REFLEXIÓN DE LA PELÍCULA ¿QUIÉN QUIERE SER MILLONARIO?
Una gran equivocación
Al escuchar los argumentos
irracionales de ultraderechistas públicos; sean políticos, cantantes,
desocupados que cómicamente llaman influenciadores; y al escuchar a periodistas
y moderadores de programa de debates es reiterativo el llamado a escuchar y
respetar todos los puntos de vista y opiniones. Concluyo: ¡Qué gran
equivocación! Es cierto que existe el derecho a la libertad de expresión pero
eso no significa que toda opinión por irracional e infundada que sea, merezca
el estatus de respetable e importante.
Qué gran equivocación dejar
opinar e influenciar a masas a personas irreflexivas, acríticas y
descontextualizadas de la historia y el conocimiento empírico. Qué gran
equivocación permitir que hablen quienes no tienen que decir, ni aportar, quien
no lee y no tiene una sensibilidad ante las problemáticas sociales. Qué gran
equivocación darle la palabra en los micrófonos a quienes mienten en nombre de
una supuesta moral y tradición para promover el miedo, odio e irrespeto hacia
las comunidades y grupos sociales específicos; y así, manipular a las masas. Qué
gran equivocación dejar rebuznar a tanto cabeza hueca, a tanto bufón que hace
de las apariciones en público un circo que justifican con el refrán: “qué
hablen bien o mal pero que hablen” porque lo que les interesa como cualquier
producto es vender su nombre como una
marca barata que sea recordada, ya sea amada u odiada pero no olvidada. Al menos
hacen un show, dan al pueblo circo porque son tan egoístas que ni migajas de
pan ofrecen.
Lo que menos les interesa es
la verdad, la razón o la justicia, a estos personajes les interesa confundir,
enredar, desorientar, mal informar, a través de motivar en el público sus sentimientos
y emociones más primarias y bajas como la ira, el odio y la venganza.
Y así como cualquier opinión
y punto de vista es respetable aparecen múltiples supuestas verdades que hay
que respetar y así el que hacer fáctico para resolver, pensar y actuar sobre
los diferentes problemas sociales se van convirtiendo en subjetividades diversas
que se deban respetar así no tengan ningún fundamento.